Martes, 12 de enero de 2016


David Bowie, el perfecto aliado

En un mundo que puede tornarse francamente absurdo y hostil uno va buscando aliados, gente que le ayuda a cruzar desiertos cuando la cosa se pone difícil o a disfrutar del espectáculo cuando los planetas se alinean mágicamente. Están los aliados más próximos: la familia, los amigos, los afectos más cercanos e indeclinables. Y luego están los otros: personas con las cuales uno va tejiendo misteriosamente vínculos invisibles, gente a la que no conoce en persona pero que sin embargo siente como amigos.

En mi caso (y en el de tantos otros), David Bowie fue claramente uno de esos aliados pertenecientes al segundo grupo. Un tipo al que uno siempre quisiera tener en su equipo, peleando codo a codo en esa lucha desigual contra los mezquinos, los mediocres, los pusilánimes, los obtusos, los moralistas, los zombies de toda laya. Cubriéndonos las espaldas como un mago sabio, allanando el camino sin perder nunca la elegancia. Demostrándonos hasta el último momento que la mejor manera de llegar lejos es haciendo las cosas con pasión, libertad y afrontando riesgos.

Y sucede que Bowie murió, y el hecho pone de manifiesto una vez más algo que sabemos de sobra: nuestros héroes también mueren. Y cuando lo hacen uno se siente un poco más solo, es cierto, pero enseguida se percata de que siempre tendrá a mano esos talismanes indestructibles que sus aliados le han regalado y que en el caso de David Bowie forman el corpus de una obra inmensa e inquietante, con algunos momentos regulares e infinitos momentos brillantes e inolvidables. Canciones que se adhieren a nuestra piel haciéndola más resistente. Y entonces uno comprende que, como pasa con todos los grandes artistas que lo han marcado, no puede más que sentir agradecimiento.

Por eso, gracias querido David por habernos regalado arte inclusive con el último hálito de vida. Pasarán los años y seguramente seguirá conmoviéndonos tu última y perfecta puesta en escena, corolario de una vida intensa y hermosa.


Alejandro Blasi