Viernes, 12 de septiembre de 2014


Entrevista en Crac! Magazine

La revista cultural Crac! Magazine ha tenido la amabilidad de hacerme la siguiente entrevista.

Charlamos con Alejandro Blasi, un artista plástico argentino que actualmente vive en España desde donde trabaja para bandas de todo el mundo.
Con varios premios y agradecimientos totales a sus maestros, el muy buen artista nos habló un poco de lo que hace, cómo trabaja, sus preferencias y técnicas de elaboración artística.

C!: ¿Cómo surgió la idea de hacer el trabajo artístico para bandas?

A.B.: Como artista plástico siempre estuve muy influenciado por el arte fantástico de todas las épocas y latitudes. Me interesa el arte que abre ventanas a otros universos posibles, y no tanto el que describe el mundo que nos rodea. No quiero decorar tu living sino sacudirte, sorprenderte. Hace años intuí que había un espacio para mí en la ilustración y el diseño para músicos. Para mi sorpresa, el tiempo terminó dándome razón. Es un trabajo que adoro porque une mis dos grandes pasiones: la música y las artes plásticas.

C!: ¿Qué técnicas usas? ¿Cuál te gusta más, las orgánicas o las digitales?

A.B.: Las técnicas que uso son tan variadas como los encargos que recibo. Creo que no es bueno atarse a una manera de hacer las cosas. Siempre intento que sea la música de cada banda la que me sugiera el rumbo a seguir. Decía mi maestro de dibujo, el genial Alberto Breccia, que el estilo es una cárcel, que cada trabajo que uno comienza puede ser absolutamente distinto al anterior, si bien supongo que hay una cierta mirada que me es innata, como es lógico. Pero al abordar un nuevo trabajo siempre intento que esa mirada sea simplemente un primer paso y no un fin en sí mismo. Siendo un poco más concreto, utilizo diversas técnicas: dibujo convencional, pintura, collage, fotografía, Photoshop, etc. Generalmente, mis trabajos terminan siendo una mezcla de todas esas técnicas en mayor o menor medida.

C!: Vi en tu página web que tenés preferencia por el género metal, ¿Qué te atrae del diseñar para ese género?

A.B.: Eso es algo que se dio naturalmente. Son bandas que necesitan un ilustrador para darle forma a su propuesta estética, que por lo general tiene un componente fantástico muy importante. A una banda pop, por ejemplo, le alcanza con poner una fotografía de sus integrantes bien peinaditos. Pero una banda heavy quiere más, quiere desarrollar un concepto que complemente su música. Y ahí es donde entro yo.

C!: Ya que hay muchos estilos y variedades en la música, ¿cómo te inspiras para diseñar?

A.B.: Lo primero que hago es pedirle a la banda que me envíe archivos de audio de su música y letras de sus canciones. Escucho y leo y me dejo llevar por las imágenes que la música me sugiere. Es un proceso apasionante que necesariamente conlleva una gran dosis de comunicación con la banda. Es como una “tormenta de ideas” en la cual mi trabajo es bucear en las sensaciones que quieren transmitir, sacarlas a la superficie y transformarlas en imágenes. Siempre digo que el diseño completo de un CD es como una obra de teatro con varios actos que nos sirven para contar una historia. Estos actos son: la portada, la contraportada, la contraportada interior, el CD físico y el libreto interior. Cada uno de esos componentes es una pieza que debe ayudar a delinear el concepto del disco.

C!: ¿Cuál fue el mejor trabajo, según tu gusto personal, que hayas realizado?

A.B.: Como toda persona que siente pasión por su trabajo, el que suele gustarme más es el que estoy desarrollando en este momento. Pero podría citar como uno de mis preferidos el de Salem. Me gusta el resultado ya que logré lo que buscaba: que haya cierta tensión entre lo que hay sobre la superficie y lo que hay debajo, es decir, entre lo que se ve y lo que no se ve. Los personajes que están sobre la superficie participan de un acto terrible (una ejecución mediante ahorcamiento), y no saben que la fuerza que controla toda la escena está bajo el suelo que están pisando, fuera de su visión y de su entendimiento. A la vez, se ven unos rayos de luz, una cierta energía benigna que rodea al ajusticiado y lo consuela o protege. Y el único que puede ver toda la escena completa y comprender cabalmente lo que está sucediendo es el espectador, el observador, es decir nosotros.

C!: Vi que haces música también, ¿el trabajar para bandas te inspiró a componer o siempre quisiste que tu no solo sea visual?

A.B.: Me interesa cualquier medio que me permita expresar lo que imagino. Podría decir que me dedico a imaginar, ese es mi trabajo. Para eso me sirven las artes plásticas, la música, la literatura… La verdad es que siempre consideré que todas las formas de expresión artística son distintas caras de una misma moneda. Una moneda que al girarla siempre muestra una nueva cara. Una moneda borgeana, digamos.


Joana Cruceño / Crac! Magazine