Lunes, 27 de abril de 2015


Entrevista en Heavy Metal Artwork

El sitio web Heavy Metal Artwork (www.heavymetalartwork.com), es decir, el portal de referencia en cuanto a cultura del heavy metal y que hace especial hincapié en la ilustración para portadas del género, me hizo una extensa entrevista. Es un placer figurar entre mis colegas más destacados y tanta gente a la que admiro.

A continuación puede leerse la traducción de la misma. Quien quiera leer la entrevista original (en inglés y profusamente ilustrada), puede hacer click en el siguiente link.

HMA: Háblanos de tus orígenes, tus estudios y tus comienzos como ilustrador de heavy metal

A.B.: Nací en Buenos Aires, Argentina, en 1968 y en el año 2000 me trasladé a la isla de Mallorca, donde monté mi estudio y desde donde trabajo para bandas de todo el mundo.

Estudié dibujo y pintura en diversos talleres, y rápidamente comprendí que lo que más me interesaba era el arte fantástico, aquél que intenta dar forma a lo que no la tiene. Podía pasarme horas y horas en soledad dibujando mundos imaginarios. Paradójicamente, yo creo que ser un adolescente solitario me mantuvo a salvo del tedio. No me alcanzaban las horas del día para intentar plasmar todo lo que se me ocurría. Tengo la suerte de no saber lo que es estar aburrido.

Más tarde intuí que era una buena idea aprender a usar Photoshop y programas de dibujo vectorial. Por eso estudié Diseño Gráfico y Comunicación Visual en la universidad.

Podría decir que empecé a soñar con dedicarme profesionalmente al diseño de portadas de discos la primera vez que tuve en mis manos el libro “Views”, del gran Roger Dean. De esto hace ya muchos años. Quedé fascinado al ver de qué manera lo visual potenciaba y complementaba el trabajo de los músicos y me dije a mí mismo que yo tenía condiciones para hacer eso, aunque tardé muchos años en hacer que esa primera intuición comience tímidamente a tomar forma. Visto en perspectiva, creo que fue un proceso natural en el que confluyeron mis dos grandes pasiones: las artes plásticas y la música, ya que también soy músico.

Con el tiempo comprobé que las bandas de metal en todas sus vertientes eran un terreno fértil para desarrollar mi arte ya que tienen un componente fantástico muy fuerte. Entonces puse toda mi energía en hacerme un hueco en ese ambiente y comencé a contactar bandas y a construir de a poco un portfolio que me represente. Empecé, como es lógico, por las bandas de mi entorno más cercano, y muy lentamente mi cartera de clientes fue aumentando. Fueron años de sembrar en el desierto con fe ciega hasta empezar a ver los primeros frutos. Un día me di cuenta de que, junto con mi actividad como músico, la ilustración ocupaba la mayor parte de mi tiempo. En este momento, por ejemplo, estoy trabajando simultáneamente con siete bandas. Me parece mentira..

HMA: ¿Cómo describirías tu técnica?

A.B.: Trabajo de manera tan intuitiva que no sabría muy bien cómo describir mi técnica. Simplemente me dejo llevar. Intento que sean las características del proyecto las que fijen el rumbo a seguir. Puedo empezar con un dibujo al lápiz o directamente dibujando con la tableta gráfica. Casi siempre el color está añadido desde Photoshop, que es una herramienta fundamental en mi trabajo. Generalmente mis archivos psd tienen más de 100 capas, cada una con sus efectos, modos de fusión, capas de ajuste, etc. Eso me permite volver sobre mis pasos, reacomodar cada elemento y ajustar la imagen tantas veces como sea necesario, casi como un puzzle. Muchas veces tengo la sensación de estar jugando, algo que es fundamental para no perder la frescura en cualquier tarea que uno se proponga. En cierto sentido soy un niño con plastilina en las manos. Me recuerdo jugando en la casa de mis padres recortando revistas y haciendo collages y lo comparo con lo que hago hoy en día y no veo muchas diferencias, solo que los programas de edición de imágenes me permiten llevar eso hasta el extremo ya que las posibilidades son prácticamente infinitas, el único límite es nuestra capacidad de inventiva.

HMA: ¿Qué herramientas utilizas (software, ordenador, etc.)?

A.B.: Mi equipamiento consiste en un Mac de 27” (al que bauticé Rosebud en honor a Orson Welles), una tableta gráfica Wacom Intuos 4 L (en la cual utilizo el lápiz óptico siempre con la punta standard ya que me resulta muy versátil) y un scanner normal. También tengo una cámara fotográfica con la cuál tomo fotografías si el proyecto lo requiere (tengo un gran archivo fotográfico que fui haciendo a través de los años y al cual recurro constantemente). En cuanto al software, Photoshop, Illustrator e InDesign son mis aliados inseparables. Ah, y lo más importante de todo: tengo un buen par de altavoces para escuchar la música que tengo que transformar en imágenes.

HMA: ¿Cómo es el proceso de creación del arte de un disco?

A.B.: Antes de ponerme manos a la obra, hay un proceso que me resulta muy estimulante que consiste en intercambiar opiniones con la banda e ir delineando el concepto del disco. Esto es tan importante como las ilustraciones en sí y es el momento en que las ideas empiezan a tomar forma en mi cabeza. Por eso tener una comunicación fluida con la banda es fundamental. A veces los músicos tienen una idea muy clara de lo que quieren; a veces, por el contrario, lo dejan todo en mis manos; y otras veces es claramente un trabajo en equipo. En cualquiera de las tres opciones, es un proceso apasionante que disfruto mucho.

Siempre digo que el diseño de un disco es un relato, una narración con su introducción, su nudo y su desenlace. Es como una obra de teatro en la que tenemos que contar una historia en varios actos. Estos actos son la portada, el inlay, el inlay interior, el stamper del CD y el libreto interno. Cada uno de esos elementos (cuya cantidad puede variar dependiendo del packaging elegido) tiene que tener carácter individualmente y a la vez tiene que formar parte de un todo coherente. Son distintas piezas de un mecanismo. Y el objetivo de ese mecanismo es hacer que la escucha de ese disco no sea solamente una experiencia auditiva sino una invitación a participar con todos nuestros sentidos y, en cierto sentido, a “sumergirnos” dentro de una película. Ésa es mi manera de verlo.

HMA: ¿Cuál es tu visión artística y tu filosofía de trabajo?

A.B.: Yo creo que lo que me mueve a hacer lo que hago es cierto sentimiento de asombro. Tengo facilidad para asombrarme. Encuentro permanentemente estímulos que me sorprenden, tanto en lo majestuoso y sagrado como en lo cercano y cotidiano. Me maravillo al intuir cómo funciona un quasar, por ejemplo, pero también lo hago al observar detenidamente las patas de un insecto. Lo veo además como un acto de agradecimiento: somos el fruto de una cantidad inimaginable de accidentes fortuitos que han transformado la materia inerte en conciencia. Un auténtico milagro. No recuerdo quién dijo que somos los ojos mediante los cuales el Universo se observa. Adhiero absolutamente a ese visión. Y considero que mi arte es el reflejo del asombro que siento al observar las cosas.

Como ilustrador, mi principal actividad es imaginar. Por lo tanto la imaginación es mi herramienta de trabajo más importante, más aun que mis manos. Por eso considero tan importante mantener despierta esa parte de mí que es la que tiene que dar forma a los pedidos más extravagantes, y la ejercito como el deportista que ejercita los músculos que utiliza en su deporte. Es lo que hice toda la vida sin saberlo, pero desde hace un tiempo comprendí que finalmente ésa iba a ser mi modo de relacionarme con el mundo. Y eso es lo que hace que sea un ávido consumidor de literatura fantástica de todas las épocas, cine de ciencia ficción y terror, exposiciones, libros de arte y por supuesto música, soy muy melómano. Creo que todo se resume de la siguiente manera: siento una profunda atracción por lo misterioso y lo mágico, aquéllo que no puede explicarse con palabras. En cierto sentido, ése es el combustible con el que funciona mi motor.


Interview by Alex Milazzo - Copyright 2015 © Heavy Metal Artwork. All rights reserved.


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