Viernes, 20 de junio de 2014


Sobre Roger Dean

Sé el día exacto en que empecé a soñar con hacer portadas de discos. Fue el 14 de septiembre de 1987. Y lo sé porque es la fecha que apunté en la solapa de Views, el libro de Roger Dean en el que se muestran sus geniales diseños para Yes, entre otras bandas. Por esa época tenía la acertada costumbre de anotar en los libros la fecha en la que los compraba. Por lo tanto puedo asegurar que el 14 de septiembre de 1987, mientras ojeaba sus páginas comiendo un sandwich de jamón y queso en un bar de Plaza Francia, Buenos Aires, empecé a soñar con algo que me llevó muchos años materializar: dedicarme profesionalmente al diseño de portadas de discos, uniendo de esa manera dos grandes pasiones: música y artes plásticas. Siempre agradeceré ese primer impulso.

Poco puede decirse de Roger Dean que no haya sido dicho. Sus trabajos muestran una imaginación exuberante y tienen el mérito de haber sido pioneros y haber marcado toda una época, privilegio reservado a unos pocos.

Dicho sea de paso, tal vez algún día se haga justicia y se reconozca el plagio de James Cameron en Avatar, película en la que copia descaradamente buena parte de la imaginería de Dean sin atribuirle los créditos correspondientes.