Jueves, 8 de enero de 2015


El faro Spinetta

Qué difícil es explicar lo que nos dio Luis Alberto Spinetta. Cada vez que lo intento, desisto en el acto. Lo único que se me ocurre decir es que con 12 años -y de eso hace casi 35- yo dibujaba su cara angulosa (esa cara marciana de Cristo rockero) y la insertaba en collages surrealistas. Y nada tenía que ver con la típica idolatría adolescente, disfunción de la que siempre estuve a salvo; era más bien como mirar un faro apenas intuido. Como Richard Dreyfuss en "Encuentros cercanos...", que compulsivamente daba forma a la Montaña del Diablo con puré y no sabía por qué, yo lo dibujaba a Spinetta. Lo dibujaba a él y a sus canciones, porque las letras de sus canciones fueron los primeros cuadros que miré con atención. Y ahora entiendo por qué lo hacía, no lo sé explicar, pero lo entiendo perfectamente.

Tuve la suerte de aportar mi trabajo al notable “Al Flaco… dale gracias”, CD triple homenaje que se le realizó en vida y en el que participaron músicos, artistas plásticos, escritores y periodistas de Argentina, España, Chile, Uruguay, Colombia y Francia. Para el mismo realicé 8 ilustraciones para el libreto interno y los stampers de los CDs. Además, mi banda (Babel), fue invitada a versionar “Covadonga”, canción inédita de la cuál hay muy pocos registros en directo. Este verdadero tour de force lleva agotadas 4 ediciones, fue organizado por la FM D-Rock, de Mar del Plata (Argentina) y lo recaudado fue a beneficio de un comedor infantil de dicha ciudad.